Tenemos un poco abandonado el blog... soooorry!
Nunca es fácil resumir un mes, pero lo vamos a intentar.
Llevamos unas cinco semanas en casa de James, el vietnamí, compartiendo casa también con Andrew. La habitación y la casa están bien, pero sufro con la cama y la conexión wifi me trae de cabeza. En estas semanas hemos cambiado varias veces de parecer con respecto a qué queríamos hacer con el tema alojamiento: si alquilar una habitación en una casa compartida o alquilar nuestro propio apartamento. Evidentemente todo dependía de nuestra situación laboral, por tanto al final decidimos que no nos podíamos comprometer a un alquiler de varios meses sin tener trabajo. Y decidimos seguir centrándonos en buscar trabajo.
Ardua tarea donde las haya y allá donde se emprenda! Empezamos aplicando a decenas de puestos a través de portales de internet. Al ver que no conseguíamos ni siquiera respuesta, comenzamos a darnos cuenta que incluso aquí se trata de networking, o alguien que conoce a algo o alguien, así que empezamos a lanzar la voz a todo aquel que nos encontrábamos. Una querida compañera de nuestra querida Asociación en Barcelona se prestó a pasarle nuestros CVs a un amigo y antiguo compañero de trabajo, el manager de un hotel en Melbourne. Al final nos contactaron a los dos para entrevistarnos.
En medio de todo esto yo ya había comenzado un curso de restauración (hospitality), más pensando en aprender a hacer cafés con decoraciones florales con la espuma como hacen los baristas, pero ha terminado siendo un curso generalista de bar, restaurante, bodas, cocina, y algo de aprender a hacer café, pero al final me quedé con las ganas de hacer dibujitos. Un poco decepcionante la verdad. Pero me sirve para el curriculum y para tratar de conseguir algo cuanto antes en un restaurante.
Mientras tanto hago voluntariado en la escuela Montessori de Melbourne, preparando material para clases, y también en una organización de servicios a la comunidad hispana y latinoamericana que se centran en asistencia en el hogar para personas de la tercera edad. Les he traducido un extenso folleto informativo del gobierno con respecto a las nuevas políticas de asistencia en el hogar.
Andrea trató por varios sitios conseguir algo relacionado con Project Management y/o ingeniería. A través de anuncios de internet no conseguía casi respuestas, así que también hizo networking a través de algunos conocidos que trabajan en este ámbito aquí en Melbourne y a través de su amigo Francesco que trabaja en Brisbane para una empresa de ingeniería italiana. También contactó con una de las principales empresas en organización de triatlones por toda Australia, de aquí le contestaron para hacer voluntariado por toda Australia coordinando a equipos de voluntarios junto con la coordinadora principal. La oportunidad tenía muy buena pinta, pero no sabía bien cómo iba a poder desarrollar esto por toda Australia y por tanto no tener tiempo de buscar algo que le diera de comer. Quiso reunirse con la persona para conocer más detalles y ubicarse en posibilidades, pero no hubo mucho éxito.
El caso es que esto vino en medio de una segunda entrevista con el hotel donde le ofrecieron un puesto en el VIP lounge del hotel. De hecho aceptó y ya lleva 3 días trabajando en un Hotel de Melbourne. Se divierte porque está haciendo cosas que nunca ha hecho, aunque la pobre está muchas horas de pie con tacones y se cansa mucho. Le gusta ver la operativa del hotel desde otra perspectiva y está encantada con sus compañeras de trabajo que son muy simpáticas, algo muy importante. Prácticamente hace de camarera para VIPs, ya ha pasado alguna modelo y actriz famosilla, pero ella ni se enteró hasta que le dijeron.
Por ahora lo ve como algo temporal hasta que le salga algo más relacionado con la gestión de proyectos o ingeniería. Además, el hotel paga bastante mal, peor que cualquier restaurante, aunque el pago se incrementaría en caso de fin de semana, festivos, etc.
Yo todavía no he podido asistir a la segunda entrevista porque me pillaba en medio del curso, la tengo el miércoles. Pero no me emociona ni el puesto, ni los horarios, ni la paga. Mi puesto consistiría en recoger y llevar las maletas, aparcar los coches y tales menesteres. Además mencionan turnos de noche, que después de la experiencia del aeropuerto, le tengo miedito.
Así que una vez terminado el curso me he puesto a recorrer restaurantes por la zona trendy de Melbourne y cerca de donde vivimos: Fitzroy. Hice un tour repartiendo CVs y conseguí alguna entrevista in situ al momento. Creo que haber hecho el curso ha ayudado bastante, además pude sacarme el RSA (Responsible Service of Alcohol), indispensable certificado para poder servir alcohol en este país. Al final conseguí una prueba para un restaurante y, si todo va bien y me contratan, no voy a decir que no, por tanto tendré que decir que no al hotel.
En medio de esta situación, a última hora volvimos a cambiar la estrategia y decidimos buscar un apartamento en alquiler para nosotros. Centramos nuestra búsqueda en el barrio llamado Fitzroy, probablemente el suburbio más cercano del centro. Se llega en 10-15 minutos en tranvía desde la calle principal que se llama Brunswick Street (traten de decirlo rapidamente... para nosotros es muy difícil!, pero los Aussies lo dicen muy rápido). Esta calle está llena de restaurantes y tiendas, es la zona hipster por excelencia de Melbourne. Pararse a tomar un café en una terraza te proporciona un espectáculo muy divertido. Definitivamente aquí la gente se viste como quiere, recuerda a Londres. Es la zona donde más arte callejero hay en toda Australia (mirar fotos abajo). Las entrecalles residenciales del barrio son preciosas.
La semana pasada visitamos varios apartamentos y teníamos algunas preferencias, hasta que visitamos uno que definitivamente nos gustó. Eso sí, había, sin exagerar, 20 personas visitando el piso junto con nosotros. Pensamos que sería casi imposible que nos dieran el piso a nosotros, pero ahí estamos en la lucha y parece que estamos bien posicionados porque están llamando a todas nuestras referencias, signo de que somos finalistas.
Bueno este es un poco el resumen de lo que ha pasado durante este tiempo. Ha habido momentos complicados, de que no sale nada, de que cambias de planteamiento varias veces... Es un proceso de adaptación y de dejar las expectativas a un lado. Yo por ejemplo tuve un momento de estar realmente cansado de lo complicado que es hacer cualquier cosa en este país, sobre todo la cantidad de papeleos y permisos para cualquier cosa. Está bien sentir que al fin y al cabo somos personas vulnerables, pero no dejemos que las emociones negativas nos lleguen a secuestrar.
Ahora ya nos sentimos más relajados con respecto a todo, y poco a poco las cosas van saliendo. Además, consideramos que es una experiencia vital para nosotros como pareja, nos ha enfrentado a situaciones nuevas y por tanto nos ha sacado de nuestra zona de comfort, aprendiendo cosas nuevas sobre nosotros y sobre cómo afrontamos las situaciones juntos. Todo positivo desde este ángulo. Como siempre, lo que pasa fuera no lo podemos controlar, pero sí podemos actuar sobre cómo vivimos lo que pasa fuera.
Y así nos despedimos de todos ustedes hasta la próxima entrega y con una serie de fotos de arte callejero de estos lares.
Os queremos y extrañamos a todos.













